Grafeno: un material de ciencia ficción


Imaginaros un material cortado en láminas con un espesor de un átomo. Eso es el grafeno, siendo dicho material el carbono puro. Algunos de los elementos químicos pueden adoptar diferentes estructuras moleculares. En el caso que nos ocupa, el carbono puede estar en forma de grafito, grafeno, diamante, etc. Otros ejemplos podrían ser el oxígeno (O2) formándose como ozono (O3), el fósforo, formándose como fósforo rojo o blanco (P4), y un largo etcétera. Eso es lo que se conoce como alotropía, y tiene relación directa con la ordenación espacial de los átomos del material.

grafeno

En el caso del grafeno, la ordenación es con forma hexagonal, como si fuera un panal de abejas. Al tener una altura de tan sólo un átomo, lo convierte en un material extremadamente ligero (0,77 mg/m2). Pero no por ello tiene que ser débil. No en vano, una de sus características más interesantes, es su extremada dureza (hasta cien veces más que el acero). De hecho es el material más duro que se ha conocido hasta la fecha. Para que se entienda la envergadura de esto, una analogía con la que se ha llegado a comparar esa dureza consistía en que si pudiéramos poner una lámina de grafeno cubriendo una taza de café, sujeta por los extremos, pinchando sobre ella con un punzón que tuviera la suficiente dureza como para atravesarlo, y encima de este un coche, no ejercería el suficiente peso como para poder atravesarlo. Es una comparación bastante fantástica, pero eficiente como para que nos hagamos una idea.

En los últimos tiempos, el grafeno se ha puesto de moda bastante, debido a estas características tan asombrosas, y el potencial que podría aportar a la fabricación moderna (además de la dureza, tiene una alta flexibilidad, conductividad eléctrica y térmica, autoenfríamiento, resistencia a la radiación ionizante, etc). Pero no se trata de un descubrimiento nuevo. Concretamente hay que remontarse a la década de los años treinta, donde fue descubierto, pero en un principio dejado de lado, creyendo que su inestabilidad termodinámica lo hacía inviable. Y por ello es precisamente por lo que a Andréy Gueim y Konstantín Novosiólov les dieron el premio Nobel de Física, por su investigación en el año 2010: habían conseguido aislarlo a temperatura ambiente. Todavía queda bastante camino que recorrer como para verlo utilizado más frecuentemente en la vida diaria (entre otras cosas, debido al coste de su fabricación), pero no hay duda de que nos encontramos ante un futuro esperanzador.

2 Comments

  • […] ejemplo, es un material muy duro (hasta hace poco, era el más duro. Pero apareció en escena el grafeno para arrebatarle el puesto). Esto significa que si intentas rayarlo, por ejemplo, con un cuchillo […]

  • […] que levitaba? Un físico ruso llamado Andre Geim ganó el premio IGNobel (posteriormente, por el grafeno, ganó el Nobel), al demostrar como podía hacer que una rana levitase. Realmente creo que no le da […]

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