Las misteriosas rocas que se mueven solas


Alguno de vosotros igual escuchásteis hablar de las rocas que se desplazan solas, sobre la arena, en una playa en el Dead Valley, en California. Un aura de misterio envolvía este suceso, porque aparentemente nadie empujaba esas rocas, y por las mañanas aparecían en otras posición a la que habían ocupado por la noche, habiendo dejado un rastro en la arena. ¿Había fantasmas que las movían? ¿Tenían vida propia? ¿Las hormigas del lugar eran muy trabajadoras, y les daba por hacer este trabajo, como quien cambia de sitio los muebles de casa? Evidentemente, no. Pero alguien se puso a estudiar este fenómeno, y la demostración a la que llegó, era la siguiente: en aquella zona, por el día, el sol quema fuertemente. Además, en ocasiones, el viento, y la lluvia también aparecen. El caso es que por la noche, al contrario, lo que hay es un frío muy intenso. Tanto, que con el agua de la lluvia que se ha depositado en el suelo, y que puede llegar a cubrir unos centímetros, se termina por formar una capa de hielo. A la mañana siguiente, el sol sale dispuesto a aplicar su castigo, y resquebraja todo el hielo, comenzando a fundirlo. Pero la placa que está justo debajo de las piedras, a la sombra, no se deshace tan rápido. Y es entonces cuando aparece el viento. Comienza a soplar fuerte, y empuja la piedra, con su patinete de hielo debajo, desplazándola fácilmente, debido al poco rozamiento que ofrece. Por supuesto, en la arena, deja una marca. Y cuando todo esto termina, y el hielo acabó por fundirse del todo, lo que vemos, es el famoso aspecto como el de la foto adjunta. Estas son las famosas rocas con vida propia de Dead Valley.

Commentarios

Leave a Reply

%d bloggers like this: