Diferencia entre cocodrilos y caimanes


Solemos llamarlos a todos cocodrilos, pero no es correcto, desde el punto de vista zoológico. Realmente, los caimanes son también cocodrilos, pero no necesariamente un cocodrilo tiene que ser un caimán.

Ambos animales pertenecen al grupo de los reptiles llamado crocodilios, especies que llevan entre nosotros desde hace millones de años, descendientes directos de los antiguos dinosaurios. El término cocodrilo incluye a los caimanes, a los cocodrilos en sí mismos, y también a los gaviales. En total, hasta 23 especies diferentes.

Como animales, son bastante impresionantes en todos los aspectos. Desde hace 240 millones de años rondan por la tierra y por el agua, ya sea dulce o salada. Pueden nadar a velocidades de hasta 32 km/h, y correr por tierra a 17 km/h. Bajo el agua, aguantan la respiración hasta una hora.

Como depredadores, pueden comer casi todo lo que les quepa entre sus largas hileras de dientes, desde peces, hasta tortugas, monos o búfalos. Y no los mastican mucho, porque no pueden realizar esa función plenamente. Lo que hacen es desgarrar la carne, y tragarla en grandes trozos.

Si todo esto no es bastante aterrador, les podemos añadir además la habilidad para detectar sus presas con facilidad, debido a su magnífica visión bajo el agua. Además, sus pupilas, que se abren verticalmente, en vez de horizontalmente como en otros animales (incluído el hombre), reciben más luz adicional, otorgándoles una visión nocturna impresionante. Y aunque a simple vista parezca que no tienen oídos, sí disponen de ellos, y de una capacidad auditiva sin rival. También disponen de un sentido del olfato que les permite detectar una víctima a enormes distancias, aunque sea bajo el agua.

Pero todas estas características, son comunes entre cocodrilos y caimanes. Entonces, ¿cuáles son las diferencias? Para empezar, al no convivir en las mismas regiones, la localización en la que se encuentren será la primera característica que nos valdrá para identificarlos a unos u otros. Los caimanes existen en los pantanos, lagos y corrientes lentas de agua en el sur de EEUU, Suramérica y China. Pueden existir en algunos de estos lugares también cocodrilos, pero son más comunes en lugares como África, Norte América y Asia, además de en zonas donde el agua es salada. Realmente, el único lugar donde podrías encontrar a las dos especies de forma natural, sería en Florida, EEUU.

El principal motivo de esta separación geográfica, es de carácter biológico. Los cocodrilos tienen unas glándulas en su lengua que les permite depurar la sal que pueda existir en el agua. Esta función no la poseen los caimanes, y por eso solo se moverán por aguas dulces.

Otra forma de diferenciarlos, es mediante la forma de sus mandíbulas. Tendrán forma de V afilada en los cocodrilos, siendo más redondeada en los caimanes. Las de éstos últimos son más fuertes (pueden triturar el caparazón de una tortuga con facilidad).

Si echamos un vistazo a sus dientes, en el caso de los caimanes, al tener la parte inferior de la mandíbula más pequeña, cuando tienen la boca cerrada, los guardan en su totalidad. En los cocodrilos, aunque les hagáis una foto con la boca cerrada, siempre tendrán esa sonrisa de dientes cruzados asomando, que os harán echar a correr. Además, algo que sí es común en las dos especies, y que no pasa en todos los animales, es que siempre tienen dientes con los que triturar. Si se les caen, les vuelven a salir otros.

Por último, otra característica que los diferencia, está en los colores de su dura piel. En ella tienen una especie de lunares, que en el caso de los cocodrilos se encuentran por todo el cuerpo. En los caimanes, solo en las mándibulas. Comentar además, que la función de estas manchas, no es exclusivamente decorativa, o con carácter de camuflaje, sino que se trata de órganos sensitivos que les permiten detectar cambios de presión bajo el agua, producidos, por ejemplo, cuando tienen una presa cerca.

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